Testimonial de Raúl Sánchez y Laura Cruellas, paciente y fisioterapeuta de Institut Guttmann

Raúl Sánchez, paciente del Institut Guttmann, comparte su experiencia tras varios meses utilizando el exoesqueleto ABLE. Destaca la mejora en su bienestar físico y emocional, así como los beneficios concretos en la movilidad, circulación y salud digestiva.

Le acompaña Laura Cruellas, fisioterapeuta del mismo centro, quien explica cómo esta tecnología se adapta a distintos perfiles de pacientes y contribuye a reducir los efectos del sedentarismo. Ambas voces reflejan el impacto positivo que el Exoesqueleto ABLE tiene en la rehabilitación neurológica real.

Testimonios de otros clínicos

Transcripción del vídeo

Testimonial Raúl Sánchez:

Llevo aproximadamente unos seis meses usándolo y, la verdad, las sensaciones son muy buenas. Primero, porque tienes la sensación de volver a caminar, lo cual psicológicamente es muy importante. Y, además, a nivel de salud, el aparato digestivo funciona mucho mejor al caminar. También mejora la movilidad de las piernas y la circulación sanguínea, todo funciona mucho mejor.

Antes de tener el exoesqueleto ABLE, utilizábamos un caminador braquial. En mi caso, por mi altura, necesitaba que fuese bastante alto. Con él podíamos trabajar y caminar, de hecho, aún lo utilizamos, pero solo podía caminar unos 10 minutos. En cambio, con el exoesqueleto puedo estar una o dos horas caminando con los fisioterapeutas.

El dispositivo se monta rápido, es sencillo de usar porque va con velcros, y se ve bastante ligero, lo que facilita mucho su uso. Hace 15 años, esto habría sido impensable: que una persona pudiera tener un aparato en las piernas para caminar. Hoy en día, con los avances tecnológicos, cada vez es más accesible, más económico, y eso permite que muchos centros lo tengan y que muchas personas lo puedan utilizar.

Testimonial Laura Cruellas:

El Exoesqueleto ABLE está pensado principalmente para pacientes con lesión medular, recientemente también se ha validado para personas con esclerosis múltiple y enfermedades neuromusculares.

La marcha terapéutica antes se hacía con bitutores, que son ortesis que fijan toda la pierna y nos permitían avanzar con pasos similares a los que se hacen con el exoesqueleto. Pero el exoesqueleto permite contrarrestar los efectos del sedentarismo prolongado en personas en silla de ruedas. Caminar mejora la circulación, el tránsito intestinal, la densidad ósea, y además tiene muchos beneficios a nivel anímico y de autoestima, por el hecho de poder volver a caminar.

En muchos pacientes también se observa una reducción de la espasticidad, incluso del dolor neuropático.

Este dispositivo permite ajustar el robot a personas de diferentes tallas gracias a los enganches que adaptan la longitud de las piernas del exoesqueleto. También se pueden modificar parámetros como la longitud del paso, la velocidad de la marcha y otros ajustes que permiten personalizar el entrenamiento según el tipo de paciente y cómo va avanzando en su rehabilitación.